sábado, 12 de febrero de 2011

Arte Egipcio


Arte del Antiguo Egipto


Se origino bajo el río Nilo y alcanzo 3 épocas de resplandor faraónico en los periodos denominados: imperio antiguo, medio y nuevo. La civilización egipcia se desarrollo durante más de 3mil años.

Comenzó alrededor de 3150 a. d c y termino en el 31 a d c cuando el imperio romano conquisto Egipto.

Una de las características del Antiguo Egipto es su singular arte, con obras monumentales que generalmente tenían carácter simbólico simple. Aunque el concepto de Arte es moderno, es perfectamente utilizable en la arquitectura, escultura, pintura y joyería egipcias, siendo muchas realizaciones auténticas obras de arte y no trabajos de artesanía.

Gracias al seco clima de Egipto y a ser enterradas por la arena del desierto se han conservado una gran multitud de auténticas obras de arte

Se hacía una mezcla de cera con pigmentos de colores y se añadía una solución que se obtenía con las cenizas de madera y agua. A esta combinación se añadía cola o resina. Se calentaba la superficie a pintar y también las espátulas con los braseros llamados cauterium.

A veces se hacía primero el dibujo grabándolo con la espátula caliente y después se rellenaba la incisión con el preparado de pintura.

La mezcla de cera utilizada por muchos artistas de encáustica en la actualidad se compone de cera de abejas refinada, del tipo utilizado en cosmética, y resina de damar. Otros tipos de cera que también se puede utilizar para la encáustica son la parafina y el microcristalino, ambos derivados del petróleo, y la carnuba y la candelia, que son resinas.

Esta operación se llama encaustización y está perfectamente descrita por Vitruvio, Hay que extender una capa de cera caliente sobre la pintura y a continuación hay que pulir con unos trapos de lino bien secos.


En la tumba de Anjtifi, un gobernante del nomo de Hieracómpolis, se describe la crítica situación que padecía el pueblo:

Se enfatiza la construcción de templos e hipogeos. Entre ellos destacan:

Tenian un temple del arte muy extendida. Y una de las más antiguas es la pintura al temple. Los egipcios ya lo conocían.

Allá por el año 2.100 antes de Cristo ya se conocía este tipo de pintura en Egipto y al hundirse el Imperio Antiguo y sobrevenir el Primer Período Intermedio, algún personaje importante decoró con una pintura al temple su futura y honorable tumba.

En la Prehistoria se utilizaba el carbón vegetal, pigmentos a base de hierro -rojo- y manganeso -negro-, y también, esporádicamente, sangre y caseína, todos ellos mezclados con grasa animal que cumplía la función de aglutinante.
El temple, el fresco y la encáustica son tres técnicas que se iniciaron en el mundo antiguo grecorromano y egipcio. La técnica del temple tiene múltiples formulaciones y fue utilizada como procedimiento de pintura mural. En Egipto se aglutinaban los pigmentos con agua y goma, colas y huevo, aplicándolos en zonas concretas, sin mezclar los colores. Generalmente
es la yema de huevo, mezclada con látex de retoño de higuera y agua.

El fresco es la modalidad técnica más frecuente en la pintura mural. Se realiza sobre revoque de cal húmeda que sirve de soporte para los diversos pigmentos disueltos en agua. Los colores utilizados son preferentemente de origen mineral: blanco de San Juan (carbonato cálcico) y cal muerta (hidróxido de calcio) para el blanco; ocres naturales y tostados para el amarillo y el rojo; tierras para el rojo y el verde; lapislázuli para el azul; sombra de hueso natural y tostada para los marrones; y negro de marfil, de hueso o de carbón de vid para el negro. La realización del fresco precisa una gran preparación técnica y no permite rectificaciones, ya que éstas se hacen muy evidentes. Se emplea la sinopia, es decir, un dibujo preparatorio sobre el revoque que permite fijar los contornos y marcar las jornadas en las que se realizará la obra.
Algunas modalidades de pintura sobre muro se acercan del fresco, sin adquirir las tonalidades de aquél. Así podemos citar el fresco-seco, que aplica los pigmentos en la pared casi seca, para terminar la obra con colores mezclados con agua de cal (mezzo-fresco). A este procedimiento mixto podemos añadir los preparados actuales y la pintura al óleo, que se utilizan sobre el muro, y varias técnicas propias de cada autor.


La encaústica es una preparación a base de colores diluidos en cera fundida, que cumple la función de aglutinante y cuya aplicación se realiza en caliente.
La pintura mural, a la que se aplicaban las técnicas anteriormente comentadas, tiene en el esgrafiado
una de sus formas eminentemente decorativas.

La Pintura entre los egipcios.

Las reglas del Arte egipcio permanecieron bastante invariables a lo largo de los 30 siglos que les vieron multiplicarse. Así, muchas figuras adoptan las mismas posturas y tienen rostros y atuendos similares.

Digamos que la pintura al fresco es otra manera de decorar los muros, tumba o Templo.

Al temple son en cambio unas ocas famosas, anteriores incluso a las pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos, el Friso de ocas de Meidum, uno de los ejemplos de mayor realismo en la pintura egipcia de época remota.

Podríamos poner muchas imágenes más de frescos y temples egipcios. Por ejemplo,. la tumba que Sennedjem, un artista de los hospedados en Deir-el-Medina, que se construyó para sí mismo y que ya vimos en su día. En ella, el artista comparte con su mujer la vida en el Más Allá, donde también cultivan campos, eso sí, bajo la mirada y en compañía de Horus.

No obstante, la impresión que se obtiene de todos ellos es como si se tratara de figuras de "comic". Falta realismo, falta el retrato personalizado, las figuras son idealizaciones, así lo exigían las normas inmutables. Habrá que esperar siglos y siglos para que se produzcan cambios en los cánones eternos. Y ellos va a suceder de la mano de los Ptolomeos, griegos y de los romanos. Si se hecha un vistazo a las imágenes que decoran féretros de estas épocas. Veremos un cambio radical, que no es preciso explicar.

No es éste el único ejemplo, casi todos los féretros se decoran a partir de ese momento con imágenes de los difuntos de un gran realismo. En esta técnica los pigmentos de colores se mezclan con cera, y ésta se aplica en caliente, mediante un hierro o espátula. Con esta técnica era posible pintar sobre superficies duras, como marfil, vidrio, barro o porcelana. En este caso, sobre madera.

sábado, 5 de febrero de 2011

Arte Rupestre!!


Ivon Aranda y Hector Diaz
pitura1


Es conocida como arte rupestre a los rastros de actividad humana o imágenes que han sido grabadas o pintadas sobre superficies rocosas, llamados petrogrifos y pictografías.

Petrogrifos: a una imagen que ha sido grabada en la superficies rocosas. Los cuales suelen estar en forma de surcos a centímetros bajo la superficie rocosa,logrando esto gracias a varios instrumentos elaborados con otras rocas .

Pictografias:son grafismos realizados sobre las rocas mediante la aplicación de pigmentos.caracterizada por utilizar en su preparación sustancias minerales (óxidos de hierro, manganeso, cinabrio, carbón, arcillas), animales (sangre, huevos, grasas) o vegetales (grasas, colorantes).siendo estos aplicados con los dedos y la boca que es llamada pintura negativa que dejaba un contorno en la piedra.


La Sierra de San Francisco en Baja California (México) fue habitada desde el año 100 a.C hasta el 1.300 d.C por pueblos que dejaron una de las más excepcionales muestras de pinturas rupestres en el mundo. Notablemente bien conservadas debido al clima seco y a la difícil accesibilidad al sitio, las pinturas ilustran seres humanos y especies animales (mamíferos, peces, reptiles y aves), algunas veces en forma monumental, y empleando una gran variedad de colores y técnicas.

En su paso por el mundo, el hombre ha dejado plasmadas en cuevas, piedras y paredes rocosas, innumerables representaciones de animales, plantas u objetos; escenas de la vida cotidiana, signos y figuraciones geométricas, etc., obras consideradas entre las más antiguas manifestaciones de su destreza y pensamiento. Antes del desarrollo de la escritura, las sociedades humanas posiblemente registraban ya, mediante la pintura y el grabado en piedras, una gran parte de sus vivencias, pensamientos y creencias.


El primer arte de la humanidad aparece en la etapa de la historia llamada paleolítico superior que comprende entre los 30mil y los 8mil años a.c. en estos tiempos existía en el mundo un clima rudo con la alternancia de largos milenios de frio húmedo y frio seco dentro de lo que se denomina un periodo glacial, y con otras etapas de clima menos riguroso menos algo más cortas.
Los "hombres habitaban en Este Periodo Vivian de la caza y la Recolección y en cuevas o Abrigos rocosos, de forma estacional. Estos En Lugares arte desarrollaron las la pinturas rupestres: que es un boceto o dibujo encontrado en las cuevas o cavernas hechas por nuestros antepasados, aquí se de desarrollo un arte El Primero de la Humanidad. Las Paredes de las Cavernas fueron decoradas Pinturas, Pequeñas Esculturas Objetos y de arte mueble.
El arte paleolítico Tiene numerosos Puntos Dispersos en la Geografía de la Península Ibérica. En la España Cantábrica Son Más de 60 Las Cuevas Con arte .al Tiempo Que realizaron
El arte rupestre paleolítico parietal o en España FUE Descubierto Por El santanderino Marcelino Sanz de Sautuola Que, desde 1875, excavaba en la cueva de Altamira.
Otras dos piezas clave en Estos Descubrimientos fueron El abate Henri Breuil , Toda Una Vida dedicada al arte prehistórico , y Herminio Alcalde del Río .
En El arte parietal cabe distinguir Que El Que Se encuentra en el interior de las cavidades El del Realizado en sus bocas o en Abiertos Abrigos. La Naturaleza de los Soportes Disponibles condiciona, Como es lógico, la Realización de las Obras. Pintura Grabado y, o La Combinación de Ambos, en el interior domina el de las Cuevas.
El repertorio de temas del arte paleolítico se concentra en Figuras de Animales , Figuras Humanas Signos Manos aisladas -y de Interpretación Difícil . Las Representaciones predominante de Animales, Hasta El Punto Que Se ha podido Escribir Que El Arte del Paleolítico es esencialmente animalista. El caballo es el más animal representado; le siguen Bisontes , uros , cabras y Renos .
A lo largo del Siglo Han existido Último diverso interpretaciones Sobre el Significado del arte paleolítico , Como la de la magia propiciatoria , la de la reproducción humana y animal , la del arte Por El arte , la del totemismo , etc Para Los Investigadores Actuales, Quien sostenga Solamente uña de Hipótesis ESTAS SE equivoca . Sobre el Terreno, En Profundidad de las Galerías Humanas la, a priori Figuras Las milenarias, CADA UNO SE SABE y no inclinarse Por Qué Teoría interrogatorios.
En las pinturas rupestres del Paleolítico se simbolizan animales y líneas. En el Neolítico se representaban animales, seres humanos, el medio ambiente y manos, representando además el comportamiento habitual de las colectividades y su interacción con las criaturas del entorno y sus deidades. Entre las principales figuras presentes en estos grafos encontramos imágenes de bisontes, caballos, mamuts, ciervos y renos, aunque las marcas de manos también ocupan un porcentaje importante. Frecuentemente se muestran animales heridos con flechas. Los motivos y los materiales con que fueron elaboradas las distintas pinturas rupestres son muy similares entre sí, a pesar de los miles de kilómetros de distancia y miles de años en el tiempo. Todos los grupos humanos que dependían de la caza y recolección de frutos efectuaron este tipo de trabajo pictórico, la pintura solía estar hecha con sangre de animales.

Las printuras rupestres se encuentran con mayor frecuencia en España y francia
porque en estas zonas el hombre encontró un lugar más propicio para sobrevivir a los cambios ambientales y al crecimiento demográfico.
En América la extensión continental y la multiplicidad de ambientes y culturas prehistóricas hace difícil una abstracción que permita caracterizar genéricamente.
En Argentina, se definen cuatro grandes estilos o culturas de arte rupestre en el noroeste del país. Se identifican tres momentos estilísticos en la Patagonia. En las sierras centrales de Provincia de Córdoba y Provincia de San Luis.
En Chile han determinado nueve estilos estrechamente relacionados con las distintas regiones geográficas.
En Perú, han establecido 14 modelos estilísticos de pinturas, grabados y geoglifos incluyendo las famosas y enigmáticas Líneas y geoglifos de Nazca y de Pampas de Jumana.
Bolivia plantea cinco períodos, y en Venezuela se han descrito cuatro áreas principales.
En Ecuador se han definido tres zonas de importancia en el área oriental.
En la amplia extensión del Brasil los últimos años han visto una proliferación de descubrimientos arqueológicos que llevan las variaciones estilísticas y culturales a más de cien variantes.
p pinturas rupestres en Tailandia, Malasia, Indonesia e India:
En Tailandia las cavernas se ubican a lo largo de la frontera Birmano-Tailandesa.
En Malasia las más viejas pinturas están en Gua Tambun en Perak, datadas en unos 2.000 años atrás, y los grafos en la cueva de Niah en el Parque Nacional homónimo, que datan de unos 1.200 años.
En Indonesia las cuevas de Maros en Sulawesi son famosas por las copias de manos, también encontradas en cuevas en el área de Sangkulirang.
En India destaca la región de Bhimbetka, un emplazamiento arqueológico en donde se encontraron rastros de vida humana de la Edad de piedra, entre ellos pinturas rupestres de hace unos 9.000 años.
La península ibérica es uno de los territorios donde podemos encontrar yacimientos prehistóricos del periodo paleolítico en Europa. Uno de estos sitios es la Cueva de Altamira ubicada en España. En esta caverna existen unas ciento cincuenta pinturas, distribuidas en los muros y en el techo, pero el lugar más importante de la gruta es una cámara de 5 metros, en donde los grafos se elaboraron en el techo desnivelado, aprovechando así las protuberancias de la superficie rocosa para dar relieve a las figuras humanas y animales, especialmente bisontes -unos dieciocho- en un grupo de grafos policromáticos de gran detalle y realismo. Las composiciones de Altamira carecen de un sentido de conjunto y muchas veces las imágenes fueron superpuestas sobre otras más antiguas, circunstancia que confirma el propósito mágico-religioso y no meramente decorativo.
En el epipaleolítico, entre Barcelona y Almería, existen decoraciones murales rupestres en las paredes de cueva con superficies calcáreas y por sobre los 800 a 1000 metros de altura sobre el nivel del mar, hechas por un pueblo nómada. Estas pinturas se caracterizan por un realismo impresionante, considerando que fueron creadas con herramientas rusticas. Muestran un desarrollo estilístico que incorpora paulatinamente la abstracción, el detalle esquemático, y un dinamismo extremo. Pero lo que más llama la atención son los motivos antrópicos, incluyendo hombres vestidos con pantalones, ornamentados con plumas y armados con arcos, representando frecuentemente escenas de caza. Las mujeres utilizan faldas y están adornadas con plumas.
Durante el mesolítico, las comunidades humanas localizadas en la península se caracterizaron por desarrollar un nivel de trabajo artístico más avanzado al representar en imágenes situaciones cotidianas como la caza, las luchas, los ritos y ceremonias. Las primeras pinturas de este tipo se hallaron en el año 1903 en Calapatá, pero también se originó en las provincias de Almería, Albacete, Castellón, Valencia, Lérida y Teruel. Estas grutas se distinguen de muchas otras debido a que son meros refugios al aire libre. Entre las manifestaciones más impresionantes se halla la de Cogul (Lérida), que representa una ceremonia en la cual un grupo de mujeres danzan con faldas alrededor de un hombre.
En Portugal, Extremadura, Cádiz y la Sierra Morena se encuentran las pinturas más importantes de tendencia abstracta, representando signos ideomorfos.

La elaboración de pinturas rupestres en Francia comenzó en el año 30.000 a. C. atribuidas a la cultura auriñaciense en la gruta de Aurignac. Alcanzaron su máximo esplendor entre 14.000 y 13.000 años a. C., en la cueva de Lascaux descubierta por cuatro adolescentes de etnia gitana. En esta caverna son representados caballos, ciervos y otros animales. Las pinturas de la cueva de Lascaux se caracterizan por poseer contornos marcados con negros, para destacar la imagen y polvos de colores, para resaltar los efectos cromáticos.

En Australia se ha encontrado una significativa cantidad de pinturas, cuyos ejemplos más importantes están en el Parque Nacional Kakadu, una gran colección de pinturas a base de ocres. El ocre es un material no orgánico, por eso es imposible fechar las pinturas con el procedimiento de radiocarbono.



jueves, 4 de noviembre de 2010

EL REALISMO FRANCES

EL REALISMO FRANCES
(RESUMEN)


CRONOLOGÍA:
Triunfa entre 1848 y 1870. Convive con la pintura académica y con los primeros años del impresionismo.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Reacción contra el falseamiento romántico o neoclásico de la realidad, lo que entendemos como pintura académica, representando a ésta tal y cómo se ve.
Composiciones sin teatralidad ni pose afectada, gestos heroicos o atormentados.
Importancia del dibujo.
Acabados con detalles muy cuidados, exceptuando Daumier.
Coulbert: Buenos días, señor Coulbert. 1853
CARACTERÍSTICAS TEMÁTICAS:
Escenas de la vida cotidiana, especialmente de las clases humildes (campesinos y obreros urbanos) y de la pequeña burguesía. Rechazo de los temas históricos y orientalizantes.
Subyace una crítica social y política. Algunos pintores están muy comprometidos con el socialismo.
Hay una corriente puramente paisajística, sin pretensiones políticas.

Tras la explosión emocional que supone el Romanticismo, frecuentemente alineado con los nostálgicos del Antiguo Régimen, los artistas y escritores sienten la sacudida de las oleadas revolucionarias de 1830 y 1848, ésta última en especial, debido a las brutales represiones que provocaron los gobernantes (Luis Felipe, el emperador francés, anuló la libertad de prensa, de reunión, de expresión y ordenó matanzas indiscriminadas en las barricadas parisinas). Al mismo tiempo que la agitación, se introducen con fuerza las teorías filosóficas del positivismo de Compte, mientras que en economía se practica el primer liberalismo salvaje de la historia, con terribles consecuencias sobre la formación del proletariado rural y urbano. El socialismo utópico trata de compensar la situación y muchos de los pintores y escritores realistas se sienten atraídos por su ideología: Balzac encabezó el movimiento literario de un realismo descarnado. En pintura, el precedente más inmediato es el paisajismo de la Escuela de Barbizon, en la cual se incluyó Millet. Éste pintó temas de labores campesinas, aunque con más naturalismo que reivindicación social, pese a lo cual tuvo que trasladarse a Gran Bretaña durante la revolución de 1848. El más destacado en la pintura combativa del Realismo fue Courbet, seguido en el grabado por Daumier. Ambos son ejemplos de lucha a través de las armas del arte; muy combativos, fueron encarcelados y liberados, protagonizando continuos escándalos con las fuerzas de seguridad y la autoridad del Estado. La sátira y la crítica periodística estaban muy unidas a sus obras, que solían aparecer publicadas en panfletos, libelos y periódicos clandestinos. A ellos les acompañó con frecuencia el verbo mordaz de Baudelaire, profundo admirador de su pintura. Goya fue un pilar básico en la pintura del Realismo francés, como lo había sido, de otra manera, durante el Romanticismo. El aprovechamiento que de sus series caricaturescas se hizo durante este período fue extraordinario, sólo es necesario comparar sus grabados de Caprichos con los de crítica costumbrista de Daumier. Respecto a la estética realista, resulta innecesario comentar que se suma al detallismo y la verosimilitud, y se aleja de las composiciones extravagantes. Sus óleos pretenden ser claros y directos en la transmisión de su mensaje, para lo cual se remiten a una perfecta captación de la psicología de sus personajes, así como de las calidades materiales, recuperando en cierta medida la lección pictórica de realismo que ofrece el Siglo de Oro español.

LINKS

http://www.youtube.com/watch?v=lcPe-tZhB7E

http://www.youtube.com/watch?v=_IqylIPMzPc&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=WVVgN9FaZcE&feature=related

martes, 2 de noviembre de 2010

El Romanticismo

El Romanticismo. Manifestaciones
El romanticismo fue un movimiento que afectó a diversos campos: literario, artístico (arquitectura, pintura, etc), filosófico, musical o político.

Arquitectura
Palacio de Westminster
Se caracterizó en buena parte por la evocación de los estilos propios de la Edad Media, especialmente el gótico. Así surgieron el neogótico, el neorománico o el neobizantino. Sin embargo rechazó el estilo renacentista que inspiró a los arquitectos neoclásicos.
Durante el período romántico se terminaron edificios medievales inconclusos (ej. la catedral de Barcelona) y se restauraron otros. Uno de los más emblemáticos fue el Palacio de Westminster (1836) sede de las dos cámaras del Parlamento Británico en Londres.

Escultura
A diferencia de la arquitectura, los escultores románticos no volvieron sus ojos a la Edad Media, manteniendo en cierta medida las pautas del Neoclásico al que sin embargo dotaron de un mayor movimiento y fuerza expresiva. Los temas más utilizados fueron de carácter contemporáneo más que mitológico.
Carpeaux. La danza
Sobresalieron las figuras de Rudé (La Marsellesa) y Carpeaux.

Pintura
Frente al predominio de la línea y el dibujo neoclásicos, el color y la luz adquirieron protagonismo. Se concedió especial relevancia a los temas históricos representados a mediante escenas célebres, pero también fueron tratados profusamente los coetáneos.
Frente al inmovilismo neoclasicista los cuadros románticos estaban impregnados de gran dinamismo. La naturaleza adquirió un particular significado siendo captada en sus facetas más violentas y salvajes.

Destacaron pintores como Géricault (La balsa de la medusa) y Delacroix (La matanza de Quíos y La libertad guiando al pueblo) en Francia, así como Friedrich en Alemania.

Claseshistoria.com

Abel

martes, 26 de octubre de 2010

NEOCLASICO

NEOCLASICO
(RESUMEN)

Orígenes
Con el deseo de recuperar las huellas del pasado se pusieron en marcha expediciones para conocer las obras antiguas en sus lugares de origen. La que en 1749 emprendió desde Francia el arquitecto Jacques-Germain Soufflot, dio lugar a la publicación en 1754 de las Observations sur les antiquités de la ville d'Herculaneum, una referencia imprescindible para la formación de los artistas neoclásicos franceses. En Inglaterra la Society of Dilettanti (Sociedad de Amateurs) subvencionó campañas arqueológicas para conocer las ruinas griegas y romanas. De estas expediciones nacieron libros como las Antigüedades de Herculano (1757-1792) financiada por el Rey de Nápoles (luego Carlos III de España), que sirvieron de fuente de inspiración para los artistas de esta época.
También hay que valorar el papel que desempeñó Roma como lugar de cita para viajeros y artistas de toda Europa e incluso de América. En la ciudad se visitaban las ruinas, se intercambiaban ideas y cada uno iba adquiriendo un bagaje cultural que llevaría de vuelta a su tierra de origen. Allí surgió en 1690 la llamada Academia de la Arcadia o Arcades de Roma, que con sus numerosas sucursales o coloniae por toda Italia y su apuesta por el equilibrio de los modelos clásicos y la claridad y la sencillez impulsó la estética neoclásica.
La villa romana se convirtió en un centro de peregrinaje donde viajeros, críticos, artistas y eruditos acudían con la intención de ilustrarse en su arquitectura clásica. Entre ellos estaba el prusiano Joachim Winckelmann (1717-1768), un entusiasta admirador de la cultura griega y un detractor del rococó francés; su obra Historia del Arte en la Antigüedad (1764) es una sistematización de los conocimientos artísticos desde la antigüedad a los romanos.
...En Roma también trabajaba Giovanni Battista Piranesi (1720-1778); en sus grabados, como Antichitá romana (1756) o Las cárceles inventadas (1745-1760), y transmite una visión diferente de las ruinas con imágenes en las que las proporciones desusadas y los contrastes de luces y sombras buscan impresionar al espectador.
El trabajo está cargado de simbolismo: la figura en el centro representa la verdad rodeada por una luz brillante (el símbolo central de la iluminación). Dos otras figuras a la derecha, la razón y la filosofía, están rasgando el velo que cubre verdad.
La Ilustración representaba el deseo de los filósofos de la época de Razón (filosofía) racionalizar todos los aspectos de la vida y del saber humanos. Vino a sustituir el papel de la religión (como organizadora de la existencia del hombre) por una ética laica que ordenará desde entonces las relaciones humanas y llevará a un concepto deísta de la verdad.
La pintura neoclásica es un movimiento pictórico nacido en Roma en la década de 1760 y que se desarrolló en toda Europa, arraigando especialmente en Francia hasta aproximadamente 1830, en que el Romanticismo pasó a ser la tendencia pictórica dominante.
El Neoclasicismo se sitúa entre el Rococó y el Romanticismo. Pero en muchas ocasiones, el tránsito de uno a otro estilo no es fácil, porque tienen rasgos semejantes. Si lo característico del Neoclasicismo era revivir otra época, en concreto la Antigüedad clásica, realmente no se diferencia de intentar recrear la Edad Media o la vida en países orientales, pues en ambos casos se recurría a temas exóticos, ajenos a la realidad de la sociedad en la que el pintor trabaja. En realidad, clasicismo y Romanticismo son tendencias estilísticas burguesas que reaccionan frente al aristocrático rococó, y como tal ideología burguesa, aspira tanto al orden y la estabilidad, como a la libertad que les era negada por el Antiguo Régimen; del mismo modo, es la burguesía la que se plantea la dialéctica entre la razón, que defiende un sistema político más racional que el del Antiguo Régimen, y el sentimiento, muchas veces puro sentimentalismo burgués frente a la cínica frialdad e indiferencia de la aristocracia. En este sentido, el Neoclasicismo representaría la aspiración a un orden regido por la razón, mientras que el Romanticismo representaría las igualmente burguesas ideas de libertad en un mundo dominado por el sentimiento individual.
Y ello sin olvidar que en este período neoclásico de 1760-1830 trabajaron artistas como Goya, Füssli o Blake, que escapan a cualquier clasificación, ensalzando más lo irracional y la locura que la serenidad a la antigua. E igualmente coincide en el tiempo con el movimiento prerromántico alemán del Sturm und Drang.
Contexto histórico y social
En las artes plásticas, el movimiento europeo llamado «Neoclasicismo» comenzó después del año 1765, como una reacción a los estilos Barroco y Rococó. Estos estilos se percibían como agotados y la solución pasaba bien por crear un estilo enteramente nuevo, bien por recrear el estilo de una época que, por considerarse la más cercana al ideal, se reputaba como «clásica». Con la llegada de la Revolución francesa (1789), el Neoclasicismo se adoptó como el estilo propio de la burguesía frente al rococó aristocrático, la respuesta estética propia de la revolución.
El Neoclasicismo también era expresión del pensamiento de la Ilustración. No hay que olvidar los ataques que Diderot dirigía a Boucher, representante del rococó. Para el enciclopedista, debía preferirse en arte el estilo sereno del arte antiguo. En torno al año 1760, Diderot afirmaba que la función del arte era educar y hacer que la virtud pareciera atractiva, «el vicio odioso y el ridículo estrepitoso». Las obras por lo tanto debían tener una intención didáctica y moralizante, lo cual viene ejemplificado en las obras de Jean-Baptiste Greuze (1725-1805), aún enmarcadas estilísticamente en el rococó.

Henry Fuseli, El artista conmovido hasta la desesperación por la grandeza de los restos antiguos, 1778–79.
Se deseaba regresar a lo que se percibía como «pureza» de las artes de la Antigua Roma, la más vaga percepción («ideal») de las artes griegas y, en menor medida, al clasicismo renacentista. Una circunstancia que contribuyó al nacimiento del Neoclasicismo es que la Antigüedad grecorromana, simplemente, se puso de moda. Ello se debió en gran medida a los descubrimientos arqueológicos de la época en Herculano (1738) y Pompeya (1748). Se difundieron obras arqueológicas y otras que reproducían imágenes de las ruinas clásicas. Decisiva fue la obra de Winckelmann (Historia del Arte de la Antigüedad), pero hubo otros como los escritos del arqueólogo conde de Caylus, The antiquities of Athens (Las antigüedades de Atenas) (1762) de los británicos Stuart y Nicholas Revett, Ruines des plus Beaux monuments de Grèce (Ruinas de los más bellos monumentos de Grecia) (1758) del francés Julien-David LeRoy, y los grabados con las Vistas de Roma, realizados por el italiano Giovanni Battista Piranesi entre 1748 y 1775. Lessing publicó su ensayo estético Laocoonte; gracias al debate entre Lessing y Winckelmann a propósito de la estatuaria helenística, los artistas aprendieron que los grandes sufrimientos se expresan mediante movimientos contenidos y no con gesticulaciones desagradables.

Anton Raphael Mengs: Retrato de Johann Joachim Winckelmann, poco después de 1755.
Los europeos del siglo XVIII veían en aquella Antigüedad clásica una época de esplendor, de virtudes éticas que, si se introducían en la sociedad de la época, podría ayudar a regnerarla. Para Winckelmann el ideal estaba más bien en la Grecia del siglo V a. C. mientras que la Francia de la época revolucionaria se fijaba más en la Antigua Roma: la Roma republicana durante el periodo revolucionario, y luego el Imperio de los Césares durante el período napoleónico.
Esa época se intentó revivir en diversos aspectos, incluido el arte y la pintura. Cada movimiento artístico «neo»-clasicista selecciona algunos modelos entre todos los clásicos posibes que están a su disposición, e ignoran otros. El problema que se encontraron los pintores fue que la pintura de la Antigua Grecia, a diferencia de lo que ocurría con la arquitectura o la escultura, estaba perdida irremisiblemente; así que los pintores neoclásicos la revivieron imaginariamente, en parte a través de frisos en bajorrelieve aunque era difícil superar su carencia de color, mosaicos y pintura sobre cerámica y en parte a través de los ejemplos de pintura y decoración del Alto Renacimiento de la generación de Rafael, frescos en la Domus Aurea de Nerón, Pompeya y Herculano y a través de una renovada admiración por Nicolas Poussin. Gran parte de la pintura «neoclásica» no es más que clasicista en su tema.
Winckelmann, junto con su compatriota Anton Rafael Mengs fijaron las bases del Neoclasicismo pictórico, buscando recuperar el «buen ideal», la «noble simplicidad» del pasado y su «serena grandeza». El crítico Antoine Chrysostome Quatremère de Quincy acabó de sentar las bases del nuevo estilo en Francia. Finalmente, no puede dejarse de lado la influencia de las Academias, que se establecieron a lo largo de todo el siglo XVIII defendiendo siempre ideas clasicistas y que vieron confirmados sus postulados estéticos en los descubrimientos arqueológicos.
[editar] Técnicas
Predominó el dibujo, la forma, sobre el colorido. Ello da como resultado una estética distante del espectador, reforzado por la luz clara y fría que bañaba las escenas, ya que si se adoptaran tonos dorados se introduciría en la obra una sensualidad que se rechazaba en la estética neoclásica. A veces se usaba el claroscuro, con una iluminación intensa de los personajes que interpretaban la escena en el centro del cuadro, dejando en las tinieblas el resto del cuadro. Al destacar el dibujo sobre el color, este último era mero coloreado, que informaba sobre el contenido del cuadro, modelando los objetos representados, sin tener valor estético por sí mismo. En contraste con las pinturas barrocas y rococó, las neoclásicas carecen de colores pastel y de confusión; en lugar de ello, usan colores ácidos. La superficie del cuadro aparecía lisa, con una factura impecable en la que difícilmente se apreciaban las pinceladas del autor, lo cual contribuía a establecer la distancia entre el autor y el tema y de éste con el espectador.
Se cultivó sobre todo el cuadro de historia, reproduciendo los principales hechos de la Revolución francesa y exaltando los mitos griegos y romanos, a los que se identificó con los valores de la Revolución. Los temas representados siempre eran serios y eruditos, con intención moralizante: alegorías e historias que transmitían valores ejemplares como el sacrificio del héroe o el patriotismo. Bajo Napoleón Bonaparte, se llegó a una clara intención propagandista. Las fuentes que inspiraban las obras eran Homero, la historia de Roma Antigua en especial Tito Livio, y poemas de Petrarca. En muchos casos, las escenas no representaban el momento álgido de la historia, sino el momento anterior o posterior.
Generalmente se pintó al óleo sobre lienzo, pero también hubo frescos. Los cuadros respetan, en general, el carácter ortogonal del lienzo. El estilo buscaba la sencillez también en la composición. Cada cuadro se refería a un solo tema principal, sin temas secundarios superfluos que pudieran distraer. No son cuadros de gran profundidad, sino con una construcción frontal que recuerda a los frisos y bajorrelieves clásicos. El marco suelen ser arquitecturas arcaizantes, y no paisajes, y si la escena ocurría en un interior, a veces se dejaba este segundo plano en la penumbra para que nada distrajera de la escena que se desarrolla en primer término. En este marco se pintaban, en primer plano, un número limitado de figuras humanas que componían la escena, aislados por lo general los unos de los otros.
Estos personajes que ocupaban el primer plano estaban representados con una anatomía ideal, perfectas musculaturas sin defectos que recordaban a las estatuas clásicas como el Apolo de Belvedere. Normalmente se dibujaba siguiendo el «método de la cuadrícula»: los personajes se dibujaban desnudos en una hoja de papel cuadriculado y luego se trasladaban así al cuadro. Allí podían reproducirse desnudos si eran figuras masculinas: era el desnudo heroico clásico, si bien ocultos los genitales por algún elemento accesorio como colocado por azar. Si eran mujeres, no se representaban desnudas. Estas figuras ideales, estatuarias, también podían ser revestidas al modo de actores de teatro con ropajes majestuosos, que recordaran por su solemnidad y riqueza a las vestimentas clásicas. Las posturas que adoptaban los personajes eran contenidas, no importaba cuán intenso fuese el sentimiento que podía dominar la escena, puesto que así conservaban esa belleza ideal, sin que el dolor deformara sus rasgos.
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jueves, 21 de octubre de 2010

Acuarela.

Distintos ejemplos de estilos y técnicas para trabajar la acuarela.

Bettina Sellman

Molly Brill



Gottfried Helnwein


Marilyn Manson









domingo, 17 de octubre de 2010

la pintura BARROCA

LA PINTURA BARROCA
(RESUMEN Tomado de WIKIPEDIA)
Características
La pintura barroca se aleja del elitismo manierista en busca de una expresión más didáctica. Es una pintura realista, naturalista, que dota al cuadro de contenido sugerente, formas ensoñadoras, poesía y evocación de lo antiguo, exceptuando los interiores holandeses. Las obras barrocas están dotadas de un profundo naturalismo. El pintor barroco plasma la realidad tal y como la ve, con sus límites imprecisos, sus formas que salen y entran, los objetos de primer plano intrascendentes, los escorzos y las posturas violentas, y las composiciones diagonales que dan a la obra gran dinamismo.
Durante este período artístico la pintura adquiere un papel prioritario dentro de las manifestaciones artísticas. Siendo la expresión más característica del peso de la religión en los países católicos y del gusto burgués en los países protestantes.
Mientras que la dinámica del espacio, la visión de las escenas en profundidad, la estructuración de las composiciones mediante diagonales y la distribución de manchas de luz y de color, configuran el espacio como algo dinámico, donde los contornos se diluyen y las figuras pierden relevancia frente a la unidad de la escena. El color, la luz y el movimiento, son los elementos que definen la forma pictórica.
La pintura barroca holandesa y de Flandes es heredera directa de la flamenca, tiene un lenguaje más burgués, que le diferencia del lenguaje cortesano del resto del mundo.
El barroco admite una gran variedad de temas y técnicas, propaga los valores de la Contrarreforma, el absolutismo y la burguesía. Se recrea en los espacios abiertos, predomina el color y la luz sobre el dibujo, y busca los efectos de contraste que producen las luces y las sombras, con una técnica que se llamará tenebrismo. La pincelada suele ser larga y flexible. Frecuentemente utiliza la perspectiva aérea para dar profundidad al cuadro.
Se acude a los temas religiosos, escenas de santos, mitológicos y el retrato, tanto el individual como el de grupo, que aparece ahora. El paisaje humanizado cobra importancia por sí mismo (marinas, vistas rurales, etc.), y surge como tema nuevo el bodegón, sin presencia humana. Se desarrollan nuevos géneros como los bodegones, paisajes, retratos, cuadros de género o costumbristas, así como se enriquece la iconografía de asunto religioso. Existe una tendencia y una búsqueda del realismo que se conjuga con lo teatral y lo efectista.
No se entiende la pintura barroca sin hacer referencia a dos estéticas diferentes: el tenebrismo y el eclecticismo o clasicismo. El tenebrismo consiste en el choque violento de la luz contra la sombra. Da a las obras un rabioso naturalismo. El fondo queda en penumbra, o desaparece, mientras que la escena queda en primer plano. El eclecticismo trata de salvar el gusto clásico dentro de la nueva estética. Si en el tenebrismo se aboga por el naturalismo en el eclecticismo se hace por el idealismo. Esta es la estética que triunfa dentro de la Iglesia Católica, ya que es la más apta para exaltar a la Iglesia. Se trata de una estética decorativa efectista y teatral.
[escribe] La pintura barroca en Italia
En Italia se desarrolla ante todo una pintura religiosa y decorativa, con una figura clave, Caravaggio.
Michel Ángelo Merisi, Caravaggio, es el creador y divulgador del tenebrismo, un gran genio de la pintura universal. En sus cuadros encontramos los mejores ejemplos de tenebrismo y del rabioso naturalismo que implica. Es un pintor independiente y rebelde que influye en todos los grandes pintores de su tiempo, aunque no crea una escuela. Utiliza los modelos que le presenta la realidad, incluido lo feo; y lo grotesco. Entre sus obras destacan el Martirio de san Mateo, en el que acentúa los rasgos del personaje gracias al tenebrismo: San Jerónimo, Cesto de frutas, Baco adolescente, etc. Ignora el paisaje de fondo, el problema del espacio y la perspectiva. Entre sus temas se encuentran los bodegones y las naturalezas muertas, pero sobre todo el hombre, del cual trata de captar su psicología.
La escuela de los Carracci es la representante del eclecticismo, mucho más clásico y por lo mismo más aceptada por el poder. La escuela se instala en Bolonia y creará la Academia de Bolonia, la primera Escuela de Bellas Artes. Para ellos el paisaje es el gran protagonista. A esta escuela pertenecen Ludovico Carracci, el fundador de la escuela, junto con Agostino Carracci: Última comunión de san Jerónimo, y Aníbal Carracci: galería del palacio Farnesio. De esta escuela saldrán grandes pintores como Guido Reni: El bautismo de Cristo, Francesco Albani: decoración de diversos palacios en Roma, Doménico Zampieri, el Domenichino: Diana cazadora, y Francesco Barbieri, el Guercino: Abraham expulsa a Agar y a su hijo.
En casi todas las repúblicas italianas encontramos grandes pintores. En Nápoles trabajan Giovanni Batista Cariacciolo, el Batistello: San Cosme y san Damián; Massimo Stanzioni: Degollación del Bautista, y Mattia Pretti: El agua de la peña. Todos influidos por Caravaggio, que vivió allí. También napolitano es Lucas Jordán aunque trabaja fundamentalmente en España: Cristo expulsando del templo a los mercaderes. Por Roma pasan todos los grandes pintores, pero aquí no hacen escuela. De tendencia tenebrista encontramos a Horacio Gentileschi: La Sagrada Familia con santa Catalina, y Bartolomeo Manfredi. De tendencia ecléctica están Andrea Sacchi: Visión de san Romualdo, y los grandes muralistas, entre los que destacan Pietro de la Cortona, otro de los grandes pintores del barroco (no confundir con el arquitecto Pietro di Cortona, que también pinta). Trabaja, fundamentalmente, sobre grandes muros y bóvedas. Su pintura se caracteriza por un brillante colorido, su agitación y sus forzados escorzos: Afrodita y su hijo Eneas; y Andrea del Pozo: Triunfo de san Ignacio. En Florencia trabaja Carlo Dolci: David con la cabeza de Goliat. Y en Milán lo hace Giovanni Batista Crespi: La comunión como viático.
En Venecia, durante el siglo XVII, sólo encontramos a Domenico Feti: La parábola de los talentos. Pero en el siglo XVIII trabajarán aquí algunos grandes pintores, que traspasan la frontera del barroco para entrar en el rococó, como Sebastián Ricci: Los santos ruegan a la Virgen por las almas del purgatorio, Gian Battista Piazzetta: que transforma el tenebrismo ya que colorea las zonas obscuras: La adivinadora. Pero sobre todos está Gian Battista Tiépolo, con sus sonrisas y su luz etérea y plateada: Abraham y los tres ángeles. Tiépolo trabaja en Madrid donde decora el salón del trono del Palacio Real. En estos momentos en Venecia toma carta de naturaleza el paisaje urbano. Luca Carlevaris forma una escuela de grandes paisajistas. Entre ellos destacan Antonio Canal, Canaletto: Paisaje de Venecia, y Francesco Guardi: Paisaje con ruinas antiguas.
[escribe] La pintura barroca en España
En España, el barroco supone el momento culmen de la actividad pictórica, destacando sobre un magnifico plantel de pintores, la genialidad y maestría de Velázquez. El barroco es para España la época de oro de la pintura. El tema principal es el religioso, ya que España es la campeona de los valores tridentinos. La Iglesia es el gran mecenas de artistas, junto con la Corte, por lo que los temas religiosos dominan sobre todos. Los pintores españoles conocen el arte europeo más que por los viajes porque muchos de los grandes artistas trabajan en algún momento en España. Su técnica preferida es el óleo, aunque utilizan todas. Al igual que en Italia, la pintura se debatirá ente el tenebrismo y el eclecticismo. En el siglo XVIII triunfarán los modelos flamencos más coloristas, aunque no hasta llegar al rococó. Seguirá habiendo dos grandes centros Madrid, por la Corte, y Sevilla, la puerta de América, aunque aparecen centros secundarios como Valladolid, Toledo, Valencia y Badajoz. Distinguiremos tres escuelas: la valenciana, la andaluza y la madrileña.
La escuela valenciana está muy influida por el tenebrismo de Caravaggio, por el puerto de Valencia entran en España los cuadros italianos destinados a las colecciones reales. Destacan Francisco de Ribalta, que es el primer gran pintor español que acepta los supuestos barrocos de Caravaggio: Cristo abrazando a san Bernardo, San Bruno, San Francisco abrazando al Crucificado, La Sagrada Familia; José de Ribera trabaja en Italia, donde le llaman el Spagnoletto. Es uno de los grandes pintores del momento. Al principio sus cuadros son muy tenebristas, pero con el tiempo va aclarando su paleta: San Andrés, Martirio de san Bartolomé, El patizambo, Arquímedes, El sueño de Jacob.
En la escuela andaluza son frecuentes los temas mitológicos y el de la Inmaculada, por sí sola pone a la pintura española como referente del arte universal. Entre sus pintores destaca Francisco de Zurbarán, que es uno de los pintores geniales del periodo. Trabaja fundamentalmente para la Iglesia, por lo que su tema más recurrente son los frailes y las monjas. Trata de conmover desde la sencillez. Es un pintor adicto al tenebrismo, con el que consigue modelados muy plásticos. Tiene cuadros como La Inmaculada Concepción, Bodegón, Santa Catalina, San Hugo en el refectorio de los cartujos, Autorretrato. Alonso Cano es otro de los grandes pintores, también arquitecto y escultor. Se forma en Sevilla junto con Velázquez. Utiliza, en sus obras, el tenebrismo, pero rehuye el realismo y opta por el idealismo de la escuela de Bolonia. Pinta: La vida de la Virgen, La anunciación, Virgen con el Niño. Bartolomé Esteban Murillo es otro de los grandes genios de la pintura. Trabaja en Sevilla junto a Zurbarán. Sus composiciones son sencillas, las figuras se recortan en el cielo con fondos vaporosos. Impone el modelo de Virgen con el Niño y de Inmaculada: Niños comiendo sandía, Los niños de la concha, La Inmaculada Concepción, La adoración de los pastores. Juan de Valdés Leal es otro de los grandes pintores del arte barroco. Sus obras se caracterizan por la pasión y el movimiento, el predominio de lo macabro, los colores brillantes y los efectos tenebristas: Tentaciones de san Jerónimo, Las postrimerías. Otros pintores son Juan de Roelas, Francisco Herrera el Viejo y Francisco Pacheco, maestro de Velázquez.
En la escuela de madrileña trabaja Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, que es, probablemente, el pintor más genial de todo el período. Velázquez viaja a Italia y es pintor de la Corte, lo que le libera de la servidumbre del mecenazgo religioso. Recibe la influencia de Rúbens. Hace grandes avances técnicos, como la resolución de la perspectiva aérea. Pinta temas mitológicos, aunque alegóricos, como La fragua de Vulcano, y temas históricos como La rendición de Breda. Retrata a la familia real y a su corte, junto con sus bufones. En estos retratos consigue plasmar toda la profundidad psicológica del personaje. También pinta cuadros de gran complejidad compositiva, como Las hilanderas o Las meninas. Otras obras importantes suyas son los retratos del Papa Inocencio X, Felipe IV cazador, La dama del abanico, El bufón Pablo de Valladolid, y cuadros como La Inmaculada, El Cristo crucificado, La vieja friendo huevos, El aguador de Sevilla, El triunfo de Baco o La venus del espejo. Junto a él trabajan los pintores de la Corte, como fray Juan Sánchez Cotán, Juan Carreño de Miranda: Carlos II, Claudio Coello; La Sagrada Forma, o Juan Bautista Mazo.
[escribe] La pintura barroca en Francia
En Francia, la pintura es sobre todo mitológica y retratística, con Poussin como su mejor exponente. La pintura francesa tiene un carácter más clásico y cortesano. Aquí trabajan Georges de La Tour, que pinta tanto temas religiosos como profanos. Su pintura se caracteriza por los volúmenes planos y geométricos, y por el estudio de la luz a la manera tenebrista: San Jorge carpintero, La riña de mendigos, Job reprendido por su mujer, La Magdalena.
Los hermanos Antoine le Nain, Louis le Nain y Mathieu le Nain aportaron a la pintura la inocencia rural, de donde procedían, y los personajes humildes, captados con sus defectos y sus virtudes: La comida del campesino, La fragua.
Nicolás Poussin estuvo más influido por el eclecticismo de la escuela de Bolonia. Encuentra su inspiración en las formas clásicas. Tiene interés por el paisaje, al que hace protagonista de la escena: Martirio de san Erasmo, El rapto de las sabinas, Bacanal.
Claudio Lorena se caracterizada por la importancia del paisaje y la expresividad poética, los ambientes luminosos y los elementos atmosféricos. Pinta escenas naturales con ruinas clásicas en las que hay pequeños personajes: El desembarco de Cleopatra, El embarque de santa Úrsula.
Tiene especial importancia la pintura cortesana de retratos fríos que prescinden de los rasgos personales para plasmar la categoría social. Entre los retratistas destacan Felipe de Champagne: Luis XIII, Mazarino, Richelieu, Luis XIV, y retratos colectivos. La Corte también demanda pintura decorativa para sus palacios. Destacan Simón Vouet: Alegoría de la riqueza, Charles le Brun: Las cuatro grandes batallas de Alejandro. Le Brun fundó la Real Academia, con la que ejerció una auténtica dictadura sobre el arte de la época. Otros pintores son Eustache le Sueur: Las musas, y Pierre Mignard, el retratista de moda, La Virgen del racimo.
El siglo XVIII es el del rococó en el que sobresale Jean Antoine Watteau, el gran pintor de escenas elegantes llenas de movimiento y color: Los Campos Elíseos, Fiestas de amor, La muestra de Gersaint. Otros pintores de estilo rococó son François Boucher: Diana saliendo del baño, Maurice Quentin de la Tour: El notario Laideguive, Simenon Charlin: Muchacha con el juego del bádminton, Hyancinthe Rigaud: retrato de Luis XIV, y Jean Honore Fragonard: El abate de Saint-Non.
[escribe] La pintura barroca en Flandes
En Flandes domina el panorama la figura de Rubens, desarrollando una pintura aristocrática y religiosa, mientras que en Holanda, la pintura será burguesa, dominando los temas de paisaje, retratos y vida cotidiana, con la figura de Rembrant como su mejor exponente.
La tradición pictórica de Flandes es sobradamente conocida. Se centra en el gusto burgués por lo cotidiano y los detalles, y la exaltación de su modo de vida. En estos momentos de convulsiones religiosas en Europa, Flandes es defensora del catolicismo, mientras que Holanda lo será del protestantismo. Sin embargo, su pintura es decorativa, opulenta y hedonista.
Entre todos los pintores flamencos destaca Pieter Paul Rubens, que junto con Rémbrandt y Velázquez son los tres grandes genios del barroco y figuras clave en la historia del arte. Rúbens viaja por toda Europa en su condición de diplomático. Visita Italia, donde conoce la obra de Miguel Ángel y los eclécticos, y conocerá a Velázquez. En sus obras utiliza una pincelada muy amplia y un rico colorido. Sus formas son complicadas y opulentas y poseen un gran dinamismo. Tiene obras que glorifican a la Iglesia triunfante, como El descendimiento, o El levantamiento de la cruz, en las que la composición diagonal remarcan la teatralidad, pero junto a esas obras tiene escenas profanas, de temática mitológica, en las que utiliza el desnudo, como Las tres Gracias. Y por supuesto retratos: Duque de Lerma. Es un pintor muy vitalista. Otras obras suyas son: El juicio de París, La venus de tocador, y El rapto de las hijas de Leucipo.
Antonie van Dyck es otro de los grandes pintores flamencos: La coronación de espinas. Es alumno de Rúbens, y un gran retratista. En 1632 es pintor de cámara de Carlos I de Inglaterra, al que retrata. En su obra fija las características del retrato inglés, un tanto amanerado y refinado.
Jacobo Jordanes es el tercer gran pintor flamenco. Sus cuadros son más sobrios y con menos movimiento, sin embargo es el más humorístico de todos, como se puede ver en su cuadro de El rey bebe.
De los talleres flamencos salieron una serie de pintores que se dedicaron a pintar cuadros de género, de pequeño tamaño, para las casas de la burguesía, como Jan Brueghel de Velours, Adrian Brouwer, David Teniers el Joven, Frans Snyders y Paul de Vos. Pintaron temas de interior familiares, las tabernas y bodegones.
[escribe] La pintura barroca en Holanda
Al contrario que Flandes, Holanda es la defensora del protestantismo y del triunfo de la burguesía. En el siglo XVII Holanda se coloca entre las grandes escuelas de la pintura con un marcado carácter nacional, gracias al desarrollo de la burguesía, que demandó gran cantidad de cuadros en los que se mostrase su estilo de vida. Presta atención al dibujo. Los colores son fríos, y el resultado es más realista que efectista. En realidad, el estilo está alejado del barroco, salvo en el caso de Rémbrandt. El tema preferido de los holandeses será el retrato, sobre todo el retrato colectivo, en el que aparecían los miembros de las corporaciones de hombres honrados. Utiliza temas de la vida real y cotidiana, escenas de interior, naturalezas muertas, paisajes y retratos, individuales y colectivos. Los acontecimientos más banales merecen la atención del pintor.
Frans Hals es el gran especialista, y creador, de los retratos colectivos, en los que con un gran detalle salen todas las gentes de bien. Utiliza tonos fríos y pinceladas planas pero vigorosas: La gitana, La bruja de Haarlem, Los arcabuceros de san Adrián, El banquete de los oficiales de san Jorge, Los regentes del hospicio de Santa Isabel.
Jan Vermeer de Delft es otro de los grandes pintores holandeses. Sus obras son tranquilas, calmadas, de interior, con figuras estáticas y una atmósfera intimista de ambiente burgués, aunque puede llegar a lo grotesco. En sus cuadros encontramos sencillez compositiva y escenarios realistas: La encajera, Mujer leyendo una carta, La muchacha del turbante.
Rembrandt es el gran pintor de la escuela holandesa. Rémbrandt es un pintor lleno de personalidad y uno de los grandes genios del arte. Sus obras respiran espiritualidad. Pinta retratos de la sociedad, y también a sí mismo, pero sus temas alcanzan a todos los campos de la pintura. Utiliza el claroscuro tenebrista de una manera muy acusada. También pinta temas religiosos, pero basados en el Antiguo Testamento. Es profundamente realista y pinta comportamientos humanos vulgares y paisajes melancólicos. Su ejecución es muy personal, usa espátulas y los dedos para extender la pintura, con lo que logra efectos de gran dramatismo. Sus obras más representativas son La lección de anatomía, La negación de san Pedro, Autorretrato, Betsabé y La ronda de noche.
Otros pintores son Peter Hooch, que nos muestra los edificios tanto por dentro como por fuera, las calles, las plazas y la vida ciudadana; Willem Claesz Heda y Jan van Huysum que pintan bodegones. Meindert Hobbema: La avenida Middelharnis; y Jacob van Ruysdael que pintan paisajes: El molino.
A pesar de los grandes pintores holandeses del siglo XVII, en el siglo XVIII la escuela pierde su prestigio, y no encontramos pintores de calidad internacional.
[escribe] La pintura barroca en Inglaterra
Inglaterra apenas cuenta con pintores, debido a la conocida aversión icónica del anglicismo. Además, en el siglo XVII la presencia de Van Dyck anuló a los demás. Tras la muerte de Van Dyck, en 1641, destacó William Hogarth: La vendedora de camarones.
En el siglo XVIII aparecerán algunos buenos pintores de estilo rococó, como Joshua Reynolds, famoso por sus cuadros de niños: La edad de la inocencia, y Thomas Gainsborough: Lady Margaret.
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